We all sleep alone (a la hora del té)
Lo que era preciso era entender de qué se trataba todo esto. La luz estaba apagada ya y el silencio persistía en mi mente… pero había algo a la zaga: el sentimiento de estar viviendo un momento impostergable. Solo había polvo bajo mis zapatos, la única prueba de que una incertidumbre me había hecho caminar y caminar en círculos por la calle, viendo en las vitrinas las cosas que muy probablemente nunca habría de comprar. En casa no era muy diferente. Me embrutecía …



